Evangelio del Domingo: Lucas 14,1.7-14
«Cuando te inviten a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan invitado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que los invitó a ti y al otro y te dirá: “Cédele a éste tu sitio”. Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.
Al contrario, cuando te inviten, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga quien te invitó, te diga: “Amigo, sube más arriba”. Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido». Y dijo al que lo había invitado:
— «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus ami¬gos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado.
Cuando des un banquete, invita a los pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuan¬do resuciten los justos».


 
Jesús viene en nuestra ayuda y nos hace una propuesta sorprendente, a contracorriente: El último puesto. Nada de pretensiones de grandeza. El último puesto es la alternativa de Jesús a la violencia y a la injusticia. El último puesto. ¡Qué bien se ama desde ahí! ¡Qué libertad para servir! ¡Qué capacidad para vivir cada día como quien estrena la vida! ¡Qué oportunidad para mirar a los demás de otra manera! El último puesto. Jesús nos invita a la boda y nos dice que nos sentemos en el último puesto.
A Jesús se llega y se le ve más rápidamente con las gafas de la humildad; cuando somos capaces de confrontarnos a nosotros mismos con valentía y reconociendo equivocaciones o errores. Nuestra postura ante Dios no puede ser de orgullo o autosuficiencia. Alguien con cierta razón sentenció: “el orgullo es una lente sucia que nos impide sentir, seguir y vivir a Dios”. Lo intuyeron, precisamente por todo lo contrario, María, José, El Bautista y tantos hombres y mujeres de bien que supieron vestir la humildad no por apariencia y sí con el convencimiento de que, ese gran don, era el camino privilegiado para seguir las huellas de Jesús Maestro. Y es que es así; cuando somos gigantes en humildad estamos más cerca de lo auténticamente grande. Es un camino hacia la grandeza de Dios.

¡QUIERO TUS GAFAS, SEÑOR!
Para ver, en la pequeñez,  aquello que dices
que es grande al corazón
aunque, a los ojos, parezca  miseria.
Para sentir que, tus  caminos, son alegría y vida
esfuerzo y superación,  valentía y salvación

 
¡QUIERO  TUS GAFAS, SEÑOR!

Para saber que, en la  humildad,
está la escalera para  llegarme hasta Ti
y, brindándome con empeño
señale que tus senderos son  futuro y fiesta
abrazo y perdón, eternidad y  justicia
Para comprender que, si sólo  miro,
por las lentes del mundo
me quedaré sin asomarme
a ese otro horizonte de paz  y de esperanza
de ilusión y de amor
de hermandad y de  fraternidad
a los que me invita tu  persona.

 
¡QUIERO  TUS GAFAS, SEÑOR!
Para ver como Tú; perdón  frente al odio
Para ver como Tú; cielo  después de la tierra
Para ver como Tú; alegría  antes que tristeza
Para ver como Tú; humildad  ante la soberbia
Por eso, y por tantas cosas,  Señor
quiero ver, sentir y caminar  como Tú.
Con tus gafas del Evangelio,  Señor

AS VIAS DO ESPIRITO

ORAÇÃO PELOS DOENTES

Image

ORAÇÃO PELOS DOENTES 

Senhor dos Mundos, Excêlso Criador de todas as coisas, venho à Tua soberana presença  neste momento para suplicar ajuda aos que estão sofrendo por doenças do corpo e da alma.
Bem sabemos que as enfermidades nos favorecem momentos de reflexão e de uma aproximação maior de Ti, pelo caminho da dor e do silêncio.

THE WAYS OF THE SPIRIT

THE REDEMPTION AND MARY CO-REDEMPTRIX

Image.

THE REDEMPTION AND MARY
CO-REDEMPTRIX

The Blessed Virgin Mary, the Mother of Christ is the Co-redemptrix, meaning that Mary uniquely cooperated with Jesus and is entirely subordinate to and dependent upon Jesus, in the historic work of Redemption. Let’s define our terms. What is Redemption? Redemption is the saving act of Jesus Christ, through his life, Passion, Death, and Resurrection, repairing our relationship with the Father by offering just compensation for the sins of humanity, and thus restoring the possibility of sanctifying grace, and friendship between God and humanity, which results in the inheritance of heaven.

LOS CAMINOS DEL ESPIRITU

Domingo 30 de Octubre: Lucas 19,1-10

Image
Domingo 30 de Octubre: Lucas 19,1-10


Zaqueo recibió a Jesús en su corazón. ¿Qué pasó en el corazón de Zaqueo para que se produjera en él un cambio tan radical que estuviera dispuesto a dar la mitad de sus bienes a los necesitados? Pues, simplemente que le inundó el amor misericordioso de Jesús. Zaqueo recibió a Jesús en su corazón. Así lo explica San Agustín en el comentario de este evangelio: “El Señor, que había recibido a Zaqueo en su corazón se dignó ser recibido en casa de él. Le dice: Zaqueo, apresúrate a bajar, pues conviene que yo me quede en tu casa (Lc 19,5). Gran dicha consideraba él ver a Cristo. Quien tenía por grande e inefable dicha el verle pasar, mereció inmediatamente tenerle en casa. Se infunde la gracia, actúa la fe por medio del amor, se recibe en casa a Cristo, que habitaba ya en el corazón.

 
 

WEGE DES GEISTES

Chi è il mio prossimo?

Image

Chi è il mio prossimo?

Gesù nei suoi viaggi apostolici, sempre a contatto con folle oceaniche che volevano vedere di persona le sue qualità taumaturgiche, ha dovuto fare fronte anche a categorie di persone ostili, che vigliaccamente si presentano a Lui, come agnelli, e pongono domande che per la folla sono dolci, buone e molto interessanti.
Il Cristo risponderà sempre da par suo; a volte li smaschera per la loro perfidia, ma soprattutto approfitta per dare a tutti un vero insegnamento.
E’ un dottore della legge questa volta che gli chiede:

“Chi è il mio prossimo?”

Preghiere

Preghiera dello spretato

Image

Preghiera dello spretato

Signore, io sono uno spretato.
Sono uno di quelli che con Te hanno avuto una dolce amicizia.
Quante volte abbiamo mangiato insieme e parlato di cose celestiali!
Quante volte abbiamo visitato insieme dei poveri relitti umani o carcerati, o
condannati al letto, o in preda alla disperazione!