Es Navidad, la verdadera
alegria del corazon
Quinientos años antes de la venida de Cristo, el rey de Babilonia (la actual Bagdad) invadió Israel y deportó a toda su población a Mesopotamia. Se oyó la voz del Profeta Isaías, que pasando entre la gente, la animaba: "... No temáis, vendrá vuestro Dios a salvaros ... y tú, Belén, no eres la más pequeña entre las ciyudades de Israel, de ti nacerá el Salvador". Después de una larga espera, finalmente llegó la salvación.
